
Nunca antes una construcción en la universidad había causado tanto revuelo.
El Frente Estudiantil de Liberación Amín Abel (Felabel) y un sinnúmero de estudiantes se apostaron por semanas en un “Campamento Ecológico” para defender sus embajadas, la tala de árboles y la deforestación en general.
El rector está de acuerdo y alega que estas embajadas no son más que un chiquero, lo cual es cierto además de ser un antro de corrupción donde muchos estudiantes van a perder el tiempo. De todos modos serán reubicadas frente a la Facultad de Artes y el show que montaron habrá sido en vano, alguna estrategia política para dañar la imagen del rector o de verdad una muestra de nuestra realidad.
¿Y cuál es esa realidad?
De que nos sirven unos pinches parqueos a nosotros los estudiantes si ni siquiera hay butacas donde uno sentarse a tomar la clase, si en algunas aulas no hay abanico, ni bombillas, si en los laboratorios no hay utensilios decentes… y encima osan quitar las poquísimas áreas verdes con que cuenta la universidad.
Para su construcción fueron derribados 119 árboles de distintas especies, que serán “resarcidos” luego con 3 árboles por cada uno con el fin de hacerle frente al déficit de 3,479 parqueos porque dizque la oferta actual de estacionamientos es 792.