"La hipótesis vuela, el hecho camina; a veces el ala rumbea mal, el pie pisa siempre en firme; pero el vuelo puede rectificarse, mientras el paso no puede volar nunca". José Ingenieros.













jueves, 28 de julio de 2011

La Tierra de los Apagones


De la misma manera que se promociona la Republica Dominicana como esa tierra de gente buena y hermosas playas, debería incluirse el de “tierra de los apagones” y sacar un anuncio al mercado en el que modelen 3 tainas semidesnudas y una galán de taparrabo pescando en el rio y eslogan leído por un locutor de voz potente que rece: si usted quiere sentirse como en la edad de piedra, sin electricidad para mover ninguna aparato de la edad moderna, ¡venga a la Republica Dominicana y haremos sus sueños realidad!

Porque la verdad, esos apagones que son una cotidianidad para nosotros, resultan muy atractivo para el resto de los países del mundo, donde los apagones son tan escasos como los eclipses. La última vez que en Estados Unidos hubo un Black Out, como se dice en inglés, salió en los periódicos como un acontecimiento de extrema rareza, si aquí saliera en el periódico cada vez que hay un apagón, no se podría publicar ninguna otra noticia o se tendría que hacer una edición especial de las EDEs.

Hace unos meses vinieron al país unos amigos franceses, uno de ellos ni siquiera hablaba español, estaba hospedado en la casa de un amigo en Villa Mella y allí pasó la travesía de su vida, nunca había agua ni para bañarse y ni luz aun para dormir, de hecho las primeras palabras que aprendió fueron: hola y se fue la lú'!

Ante esta situación, nos preguntamos ¿Qué se puede hacer? y lo único que aparentemente se puede hacer para que la situación mejore es quejarse ante las autoridades y pagar religiosamente las cuotas mensuales por el siministro de luz, pero eso, tampoco funciona.

Hablar de los apagones es como llover sobre mojado, existe una impotencia y una resignación generalizada en la población, se han perdido los ideales que que merecemos algo mejor y nos hemos adaptado a soportar lo que esta mal, porque no conocemos otra forma.

jueves, 14 de julio de 2011

La utopía de una educación digna en RD


La educación es un derecho fundamental desde que en 1948, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobara y proclamara la Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH).

Este derecho está contenido en numerosos tratados internacionales de derechos humanos pero su formulación más extensa se encuentra en el articulo 13 del Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de las Naciones Unidas, ratificado por casi todos los países del mundo.
Cuando analizamos las características que debe modelar este derecho, según Katarina Tomasevski, relatora oficial de la ONU: disponibilidad, aceptabilidad y adaptabilidad, se advierte que, al menos en nuestro país no se cumplen en su justa dimensión.

Con respecto a la disponibilidad, aquí no hay escuelas que cubran la totalidad de la población y de las que hay muchas se encuentran en pésimas condiciones; la accesibilidad es aceptable, salvo por aquellos que carecen de documentación; la aceptabilidad es casi nula, los programas de estudios no son adecuados culturalmente ni de buena calidad, algo que queda evidenciado en las aulas universitarias con el analfabetismo de los bachilleres y la falta de cultura general impera en todos los niveles educativos y en cuando a la adaptabilidad ni hablar, la población en general no sabe acentuar y ya se estaban proponiendo los textos integrados, en los que el español quedaría relegado a un segundo plano.

Para la UNESCO Republica Dominicana está entre los países de América Latina con situación más crítica en educación y cabe preguntarse por qué es tan precaria la educación en el país, cuando la educación debería estar al tercero en la lista de prioridades tras la alimentación y la salud.

No hay que ir muy lejos para obtener la respuesta, tan sólo hay que recordar que somos unos de los países latinoamericanos que hace menor inversión en educación con un aporte del 1.8 del Producto Interno Bruto (PIB), mientras nuestro vecino Mexico invierte un 4.1 PIB, y El porcentaje aproximado en inversión en Educación en este continente es del 4% promedialmente. Sin embargo lo alarmante no es el contraste, sino que está estipulado en la Ley general de Educación Dominicana 66-97 que debe destinarse un 4% de nuestro PIB a la educación y no se está haciendo.

Tememos que tomar consciencia, pero es ironico ya que no se puede tener una consciencia crítica sin educación.El gobierno dominicano tiene que empezar a priorizar la educación y trabajar en la consecución de una educación digna. Hay un proverbio chino que reza: si quieres 1 año de prosperidad, siembra trigo; si quieres 10 años de prosperidad, cultiva arboles; si quieres 100 años de prosperidad, educa personas".

viernes, 1 de julio de 2011

Violencia y feminicidios





En los últimos años parecería que ha aumentado la violencia en general y de manera particular, la de la mujer, sin embargo eso no es del todo cierto, siempre ha habido casos de mujeres maltratadas y feminicidios, la diferencia estriba en que los medios le han dado cabida a estos temas.

Tan solo de enero a abril del año en curso ocurrieron 34 casos de feminicidios según datos ofrecidos por la Procuradora General Adjunta para Asuntos de la Mujer, Roxanna Reyes. En ese orden, el presidente de la Suprema Corte de Justicia, Jorge Subero Isa llamó a los jueces, en el seminario "Reflexiones de la Ley 24-97 sobre Violencia de Género”, a hacer una política de sensibilización y de comprensión a la violencia contra la mujer.

Hay que rogar al Dios todo poderoso que esa política de sensibilización se lleve a cabo y no se quede como una simple reflexión, que las palabras se lleven a hechos, que los funcionarios hagan su trabajo y aboguen en pro de la sociedad. Que este no sea un seminario más, pues quienes necesitan reflexionar no son los miembros de la Suprema Corte de Justicia, sino las mujeres de todos los estratos sociales que por miedo, ignorancia y desconocimiento de sus derechos terminan en un ataúd.


La mujer dominicana, a pesar de pertenecer a una sociedad machista en la que el hombre cree tener el control, es la que en la mayoría de los hogares tiene el control tanto económico como de la educación de los hijos, esta situación destruye e impacta de manera negativay directa nuestra base social, que es la familia.

Lo que se necesita es una campaña de prevención, atención, concienciación y educación, en la que, junto a Psicólogos, se enseñe que la vida es primero, cómo tener relaciones sanas, a cuales instituciones se puede dirigir y cuál es el procedimiento o las medidas a tomar ante una agresión; las mujeres se sienten solas, desprotegidas, creen ser las culpables de lo que pasa, no tienen consciencia de sus derechos.

Es por ello que se hace imperativo tomar acciónes de modo que si la violencia contra la mujer no se erradica del todo, al menos se disminuya a su mínima expresión.