"La hipótesis vuela, el hecho camina; a veces el ala rumbea mal, el pie pisa siempre en firme; pero el vuelo puede rectificarse, mientras el paso no puede volar nunca". José Ingenieros.













sábado, 12 de noviembre de 2011

4 Ojos con la Violencia Verbal



En los últimos días, ante la ola de feminicidios que se vive en República Dominicana, se habla mucho sobre la violencia física y sobre la mujer golpeada, pero existe otra forma de agresión, mucho más sutil porque no deja marcas visibles, que es el maltrato verbal: el insulto y la humillación hacen que la imagen de uno mismo se deteriore completamente.


De hecho muchas de esas acciones de violencia física vienen precedidas, de años de violencia verbal no detectada, en que las personas habian aprendido a vivir en situaciones conflictivas, las cuales son reprimidas o minimizadas bajo sentimientos de desesperanza, disgusto y depresión.

Tengamos claro que en la violencia verbal el violento intenta degradar al otro llevándolo lo más bajo que pueda para hacer con él lo que desee. Cuanto más lo degrada, más siente que vale, es una relación especular, de vida o muerte, donde el violento vive gracias a que tiene a otro a quien denigrar en función de sus preconceptos, señalándole permanentemente lo que le falta o lo que hizo mal.


La Dra.Graciela Peyrú, directora del Centro para Salud Mental, dice que los ataques verbales no parecen dejar una marca visible, sin embargo deterioran la autoestima y dañan la salud de los vínculos. En ocasiones, los ataques se producen dentro de sentimientos caldeados o conflictos manifiestos. Pero no siempre es así: muy a menudo forma parte de una rutina y toma la forma de lo que parecen ser simples comentarios, consejos, descripciones, reclamos…

En muchas ocasiones, no es posible darse cuanta que ha ocurrido un ataque y la víctima termina acusándose a sí misma por sentirse mal, sin “visualizar” claramente la agresión y sin poder defenderse.

Chicas, es necesario que creemos consciencia, que no adoptemos esa conducta nociva para la salud que han adoptado muchas de nuestras madres como un modus vivendi, que nos quieren enseñar que hay que aguantar, hay que aguantar si, ser tolerantes, pero todo en la medida de lo sano y lo posible, pues el abuso verbal es un destructor de la igualdad de oportunidades: un destructor de la autoestima, la felicidad y, lo más importante, de la propia identidad personal.

viernes, 11 de noviembre de 2011

El Aula sin Muros



Ya no hay cuatro paredes que nos detengan, no hay un momento ni circunstancias, no hay una edad, no hay fronteras geográficas ni husos horarios, ahora el conocimiento está en todas partes, a nuestro alrededor. El ciberespacio ha derribado las dimensiones, inclusive el tiempo.

Los medios nos bombardean una inmensa cantidad de información, es imposible negar el ímpetu con que los medios sobre todo los audio visuales han entrado en nuestras vidas. La acumulación de saberes es tal que nos resulta difícil discernir qué es lo que realmente vale la pena pues “tanta información no necesariamente deviene en mejor información” por consecuencia somos nosotros los responsables de hacer una especie de filtro, lo que nos lleva a convertirnos en autodidactas.

La red, como nos cuenta Juan Luis Cebrián en su libro, que lleva el mismo nombre "La Red", nos ofrece ventajas monumentales, bibliotecas virtuales, universidades online que ofrecen postgrados y maestrías en la comodidad de nuestro hogar, la oportunidad de dialogar entre los miembros de una clase virtual nos convierte además en ciber-alumnos.

La educación ha evolucionado, anteriormente eran los profesores los que proporcionaban el saber a los alumnos, en la actualidad los alumnos tienen tanto o mejor manejo de las informaciones, gracias a las tecnologías digitales, haciendo así al profesor no más que un guía.

Los mismos no podrán nunca ser desplazados porque ellos constituyen la piedra angular del sistema educativo, lo que ellos necesitan es una permanente actualización de sus capacidades, de sus conocimientos, necesitan estar a la vanguardia o de lo contrario podrían quedar mal parados frente a sus alumnos. Entonces tenemos que reinventar y reconstruir nuestro concepto de enseñanza y en vez de ver la digitalización del mundo como una amenaza verla como una herramienta.



En otro orden de ideas, Internet está llevando a cabo la creación de una cultura universal, tomando un poco de unas, dejando un poco de otras; nuestras costumbres, nuestras lecturas, nuestras comidas, nuestros principios y nuestros valores están siendo mundializados; prevaleciendo siempre la potencia, así el inglés se ha vuelto en, palabras textuales: “ la verdadera lingua franca de la civilización”.

Se dice que este ocupa el 89% de la web, una suma bastante asombrosa, lo que significa un obstáculo para los millones de personas que no dominan el idioma; lamentablemente no es el inglés en su mejor expresión sino un inglés descuidado exclusivo de los cibernautas producto de su dejadez y pobreza cultural, casi un insulto al idioma.

Algunos creen que el futuro del libro se ve amenazado por Internet, pronostican la desaparición del alfabeto, algo irónico tomando en cuenta que antes que nada el sistema utiliza el teclado para relacionarse con la maquina. El problema es que el tiempo dedicado por los ciudadanos a contemplar la televisión y jugar online se le hurta en gran parte a la lectura. Aunque existan libros digitales, la lectura en los ordenadores es fatigante y menos sugerente que la que realizamos sobre papel, el libro físico es más funcional y simple de manejar, con él se logra una especie de compenetración imposible a través de una pantalla. “los bites no lograrán sustituir del todo los átomos”.

Nos hemos convertido en la sociedad de la imagen, nos sentimos atraídos hacia ellas, lo que calificó Giovanni Sartori como el Homo videns y el Homo ludens, puesto que la sociedad de la información se viene transformando en la sociedad del ocio y del entretenimiento, todo es visual. El reinado de la imagen es un hecho inminente en nuestra cotidianidad.

lunes, 7 de noviembre de 2011

De Abolengo Taíno

Barrio Manganagua (Mi barrio)

Siempre que soy cuestionada sobre el lugar donde vivo, hago una pausa mental para analizar si la persona que me cuestiona parece tener suficientes conocimientos sobre las localidades del país y en ese instante decido si le anuncio el nombre sin más o le agrego algún referente pues al proferir el nombre: “Manganagua”, suelo tener una reacción de desconcierto por parte de las personas que me responden con un: “¿Manga qué?” o un “¡Uff, eso ha de ser lejos!”. Es por esta razón que usualmente respondo: vivo en Manganagua un barrio ubicado en la 27 de Febrero entre las Av. Privada y Caonabo.

Manganagua es un barrio como cualquier otro de la capital. Si algo lo hace especial, es el hecho de que yo viva ahí, y es por esa razón que se convierte en foco de atención de esta clase, tanto literal como de manera figurada, pues siendo esta una materia de fotoperiodismo ha de esperarse que pronto narraremos su historia a través de las cámaras.



Antecedentes históricos


Su fundación arranca años después de la muerte del tirano Rafael Leónidas Trujillo, a cuyo hermano menor, Héctor Bienvenido (Negro) Trujillo, pertenecía la propiedad de las tierras. Es considerado uno de los barrios más jóvenes formados por la inmigración campesina o pueblerina del interior.

Se dice que en estas tierras se criaban vacas, que se paseaban por todo el lugar, de hecho en sus inicios había un señor llamado José Chuwi cuya familia se dedicaba a la ganadería bovina. Se podían encontrar las vacas en los alrededores del viejo Play, donde los jóvenes se recreaban en aquel entonces y a orillas de una pequeña laguna que hubo una vez.

Don Mario, uno de los pobladores más antiguos del Barrio, quien tiene alrededor de 40 años viviendo en el sector, nos cuenta de sus primeros años, que habían muy pocas casitas en la calle Higuey, que es donde vive y cuyo nombre- el de la calle- en principio fue calle El Sol. El terreno del frente que abarca desde la 27 hasta la Padre Vicente Yabar, era de un señor llamado Talua que tenía un Conuco allí, de lo demás nos dice que no era más que “monte y culebra”. Recuerda también que no había propiedades exclusivas y que cualquiera podía meterse y construir una casita, recuerda que a partir de las 12 de la noche se escuchaban sonidos de martillazos ya que de día era difícil construir debido a que la policía no lo permitía y mucho menos la construcción de casitas de madera, las que si eran encontradas podían ser desbaratadas. Esto es a Finales de los años 60’s principio de los 70’s.

Antes, todo este sector era Ensanche Quisqueya y no es sino hasta la formación del Millon y los Restauradores cuando se le da el nombre a la calle Manganagua y de ahí se extrapola a la comunidad, nos cuenta Don Mario. Por otro lado, Emiliano Paredes un morador del lugar dice que al hacer una investigación empírica, a los moradores, en los años 70’s descubrió que el barrio tiene su nombre a causa de unos manglares que se dice existían en el sector, de ahí su no nombre aparentemente taino Manganagua.

Y, ya que hacemos referencia a lo taino, cabe destacar que no es solo su nombre, sino también que las calles que conforman el sector tienen una inexplicable relación con nuestros tainos. Iniciando con el nombre de la calle principal del barrio, la calle Guacanagarix, quien fue cacique de la Isla Española a finales del siglo XV; la calle Hatuey , cacique de los indios ciboneys, en Cuba; la calle Higuey cuyo significado tiene su origen en la palabra taína Guey o Hiou cuyo significado es sol, luz, día, o lugar donde sale el sol, y es asi como la antigua calle el sol pasa a llamarse Higuey, significando aun lo mismo pero en un vocablo taino.
Aun es un misterio el porqué del nombre de la localidad y porque tenía o tiene tanta influencia de nuestros antepasados.




Delimitación geográfica


Manganagua, es un sector ubicado en la parte sur-oeste de esta capital. Se encuentra entre las Avenidas: 27 de Febrero, Luperón, Privada y Caonabo. Es usualmente considerado como parte de Los Restauradores, y antes de la creación del sector El Millon era considerado parte del ensanche Quisqueya.
• Puntos cardinales:
Al Norte: El Milloncito, Rosmil. Al Sur : Av. 27 de Febrero, Barrio Los Maestros.
Al Este: Av. Luperón, Zona Ind. De Herrera. Al Oeste : Los Millones, Mirador Norte.
• Sus coordenadas son:
Latitud: 18 27´ 00´´ (18.450) - Longitud: -69 58´ 00´´ (-69.967)
• Los barrios aledaños:
Los Restauradores, Los Maestros, El Milloncito, Res. Rosmil, Los Millones, Mirador Norte.