"La hipótesis vuela, el hecho camina; a veces el ala rumbea mal, el pie pisa siempre en firme; pero el vuelo puede rectificarse, mientras el paso no puede volar nunca". José Ingenieros.













martes, 14 de junio de 2011

El Síndrome de la Muñeca Barbie



Siempre se ha dicho que la imagen lo es todo, que la primera impresión es lo que cuenta, y se habla de la imagen personal como algo superficial, externo y frívolo.

Y, así es como lo ha asumido la mujer, hay que verse bien cueste lo que cueste, lo que he llamado el síndrome de la muñeca Barbie, hemos renunciado a nuestras uñas naturales para alcanzar la perfección, de tenerlas regias y largas siempre, gracias a las uñas postizas; todo el mundo cuenta con hermosa cabellera larga y lustrosa (con la que no nació y cuya textura dista mucho de su realidad); y ahora todo mundo puede tener un buen trasero, unos pechos de revista y medidas de modelo 60 90 60, gracias a la cirugía plástica.


Todas estas nuevas "herramientas" con que cuenta la mujer, para verse bien (porque sin ellas no lo hace...¿Según quién?) tienen consecuencias a largo y mediano plazo, la carrera por ser una muñeca Barbie, ha causado una pérdida de identidad, problemas de aceptación de nuestro ser, nuestras raíces, ha dado a luz enfermedades como la Bulimia y la Anorexia; estas cosas no son nuevas, pero están ahí presentes en nuestras vidas.

Pero "la moda no incomoda", es la máxima que se suele usar, la sociedad te lo exige y tenemos la necesidad de ser aceptados y entrar en los cánones de belleza. Esto a dado lugar a la discriminación aspectista: "la discriminación de las personas por ser feas, gordas o no encajar en los cánones de belleza al uso. Este tipo de racismo se manifiesta sobre todo a la hora de contratar a trabajadores y algunos lo definen ya como la gran lacra del siglo XXI".


Cabe destacar, que con esto no estoy diciendo que debemos andar "decricajadas" (perdón pero me encanta esa palabra, quiere decir desarreglada/descuidada); lo que digo es que la apariencia no lo es todo,de que sirve verse bien y sólo "verse", no poder tener una conversación de ningún tema que no sea ropa, maquillaje, novios, vida nocturna (bebidas, clubes, fiesta) y programas de televisión¿A dónde hemos dejado el cerebro?

Lo peor es que no se nos toma en serio, y somos tratadas como un pedazo de carne sin valor, en los medios, propaganda y anuncios publicitarios no pasamos de ser un símbolo sexual y en general en nuestra posición en la sociedad estamos en desventaja.

jueves, 9 de junio de 2011

Tortugas: habitantes del infierno



En ese instante en que leí que la tortuga, ese pequeño ser cachazudo, calmoso, flemático y de apariencia inofensiva, era considerada "la personificacion del mal", mis ojos se abrieron como dos bombillas.

De todos los boletines de "La Palabra del día" que he recibido de Castellano.org, éste si que me pasmó, iniciaba diciendo que los primeros cristianos habían tomado de los orientales la creencia de que la tortuga, por habitar en el barro, era la personificación del mal y, peor aún, de la herejía.

Nunca habría cruzado mi mente la idea de que la etimología de la palabra tortuga fuera tan especial. La palabra tortuga deriva del bajo latín tartaruchus que significa demónio; este a su vez es derivado del griego tartarukhos, palabra formada por tartaros (infierno) y ekhein (habitar).

El artículo terminó cortante dela siguiente manera: la tortuga era considerada un 'habitante del infierno'.

Mírela, ¿Usted realmente lo cree?